
Cerca de seis millones de espectadores vieron la entrevista de los ciudadanos a Zapatero
‘Tengo una pregunta para usted’ fue todo un éxito de audiencia: 5.834.000 espectadores fue la media durante todo el programa; en total, un 30,3% de share.
Varias opiniones al respecto:
‘Café sólo’
(…) Pese a los desajustes propios del estreno, el nuevo formato ofrece posibilidades por lo que supone de cercanía entre políticos y gente de la calle. Sin embargo, las respuestas de Zapatero, plagadas de lugares comunes y frases estereotipadas, fueron muy decepcionantes porque parecía llevar la lección aprendida de antemano. Lo peor de todo fue -una vez más- la inconsistencia y la fragilidad de los argumentos.
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‘El Mundo de ZP’
Es evidente que el mundo del político no coincide necesariamente con el de la calle, y de ahí que en los países más desarrollados crezca el hastío, el distanciamiento y la desconfianza popular hacia los profesionales de la vida pública. En ese sentido, fueron reveladoras las contestaciones frías y de manual que el jefe del Gobierno dio a los ciudadanos que le interrogaron durante dos horas el martes, en el programa en directo emitido por La Primera de TVE titulado Tengo una pregunta para usted. Zapatero salió vivo del encierro, lo que no es poco habida cuenta que era un formato inédito en España tras su éxito en Francia. Pero desde luego no brilló. No cometió errores de bulto – el precio medio de un café en bares de toda España fluctúa lo suficiente como para cubrir su respuesta-, dio la impresión de conocer en general los temas, pero exhibió una exagerada verborrea de leyes y de optimistas cifras macroeconómicas (probablemente poco digeribles para los interrogadores) y escasa naturalidad, a pesar de recurrir al tuteo como gesto de acercamiento.
Si hubo un triunfador fue RTVE por el acierto de implantar este formato, que tendrá una segunda edición, probablemente el próximo día 16 de abril, con el líder del PP, Rajoy. La audiencia lo dice todo: cerca de seis millones de personas lo vieron. Y buena parte del mérito corresponde a Lorenzo Milá, quien actuó como un presentador anglosajón, alejado de los respetos reverenciales que la prensa de este país suele muchas veces tener con las figuras públicas.
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‘Una lección a la prensa’
(…) Los 100 ciudadanos invitados anoche por TVE a hacer una pregunta al presidente del Gobierno nos dieron una lección a los periodistas. Preguntaron mucho sobre los asuntos que preocupan en la calle, y bastante menos sobre los que preocupan a las élites o a los políticos.
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‘Zapatero paga su café, pero eso no va en primera’
(…) En todo caso, el resultado fue extraordinario, seguramente por la identificación del público con los entrevistadores: ¡casi seis millones de espectadores!
Ya no podemos decir que los españoles no se interesan por la política real, es decir, por sus propios problemas. No se interesan ý hacen bien- por los malos políticos que sólo van a lo suyo, tomando por todos a sus votantes.
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