(…) Los políticos 1.0 de mi ciudad, y de muchas otras, juegan al parchís cuando el mundo real lo hace con la PlayStation. Tienen que saber que un blog es un indicador interesante del nivel de transparencia, honestidad y sinceridad del político. Es una herramienta que permite tener acceso directo al electorado sin filtros mediáticos ni de partido. Abre la puerta al debate, al intercambio de opiniones y por lo tanto al cuestionamiento intelectual del propio candidato. Los blogs, como escenario de una nueva relación entre gobernados y gobernantes permite un mayor control de la actividad del político. Puede que éste sea el problema, ya que, junto con otras herramientas, devuelven un poco de poder a la ciudadanía representada, enfrente de sus representantes. Poco a poco nuestra democracia se enmudece y nadie hace nada para evitarlo. El 28 de mayo todos los partidos pedirán una reflexión por la baja participación. En Francia, por ejemplo, la democracia participada funciona hace años a través de los más de 14.000 blogs que tienen sus cargos públicos locales y comarcales. Lo que hace más rabia es ver como algunos intentan simular modernidad con gestos estériles y banales como tener sede en Second Life. Me da la risa pero, en realidad, es un insulto a la capacidad intelectual de las personas. Pretender hacernos creer que es un hecho destacable políticamente o como elemento de síntesis de compromiso, lo de estar dentro de la casa del Tamagochi 2.0 da vergüenza ajena. Perdonad pero voy a chuparme el dedo un rato.
Nueva socialdemocracia
13 Mayo 2007Interesante entrevista la que publica hoy el diario El Correo al padre intelectual de ‘La Tercera Vía’, el sociólogo Anthony Giddens. Algunas de sus reflexiones sobre la renovación de la socialdemocracia:
(…) La vieja izquierda confiaba en el Estado, lo identificaba con la esfera pública. «Pero el Estado puede ser», según este sociólogo de la socialdemocracia, «el enemigo de la esfera pública, cuando es demasiado burocrático, ineficiente, no responde a las necesidades de los ciudadanos o está controlado por los intereses de los productores, del mismo modo que ocurre con los mercados». La esfera pública de Giddens es una definición del bien común y él propugna que el Laborismo «acentúe su afán igualitario y se identifique con las mejores políticas socialdemócratas, las que se desarrollan en países escandinavos, pero también en Nueva Zelanda, España o Chile».
La segunda idea es que la protección social del Estado beneficencia ha tenido un enfoque defensivo tras la II Guerra Mundial. Giddens dice que la sociedad moderna exige protección positiva. «El Estado no puede defender puestos de trabajo en la economía globalizada, pero debe centrarse en capacitar a sus ciudadanos para que puedan encontrar empleo», dice. O que la sanidad debe ser enfocada hacia la cuestión de la forma de vivir y no sólo centrarse en curar la enfermedad.
La galería de medidas que propone Giddens para la renovación laborista es muy amplia. Servicios públicos aunque sea mediante empresas privadas o públicas han de ser avanzadas. Pago módico de la asistencia sanitaria. Exigencia de responsabilidad social a los ricos, sobre el medio ambiente pero también en la filantropía. Hay que acabar con la discriminación por edad, invertir más en los jóvenes que en los viejos, pero liberar a éstos de trabas para seguir trabajando. Es un ideario de igualdad…
Más en El Correo Digital
España: sociedad dual
7 Mayo 2007Mientras que ya son 20 los españoles ‘milmillonarios’ que aparecen en la lista de personajes más ricos del mundo que elabora cada año la revista norteamericana ‘Forbes’, y que recoge los patrimonios que superan los 1.000 millones de dólares (13 de ellos tienen sus principales negocios ligados al furor constructivo; ’señores del ladrillo’ los denomina la revista), más de 19 millones de españoles -más del 40% de la población – ingresan menos de 1.000 euros al mes.
Mientras tanto, la economía va bien. O al menos eso dice Zapatero.
Recomendable la lectura del análisis que hace el catedrático Vicenç Navarro sobre las consecuencias del Neoliberalismo.
Izquierda vs Derecha
5 Mayo 2007Interesante reflexión la que hace Juan Carlos Escudier hoy en El Confidencial. La verdad es que el otro día vi el debate por televisión entre Royal y Sarkozy y, después de verlo, me quedé con una sensación muy parecida a la que describe el artículo. Un aunténtico debate entre dos oponentes que plantean dos visiones opuestas de país, con propuestas políticas distintas, e incluso con estilos diferentes. Un poco de envidia ya me dio.
Algunas reflexiones que plantea el artículo:
(…) Sería por la novedad, o porque hablaban en francés, un idioma très joli para polemizar sobre el Estado, que diría Rajoy, pero el debate entre Ségolène Royal y Nicolás Sarkozy nos ha llenado de envidia a quienes perdemos el tiempo buscando petróleo en ese mar de los Sargazos por el que navega desde hace años la política española.
(…) A los espectadores españoles debió de sorprenderles que Sarkozy y Royal no sólo ofrecieran soluciones distintas a los principales problemas de Francia, sino que defendieran dos modelos de país completamente diferentes o, incluso que, de una u otra manera, ambos se apuntaran a la refundación de la República, sin que entre ellos cruzaran acusaciones de traición o deslealtad o se rasgaran las vestiduras en el envite.
(…) Es justamente lo contrario de lo que aquí sucede, y eso que, salvo contadas excepciones, Zapatero y Rajoy defienden exactamente lo mismo –distinto es lo que hacen- sobre las principales cuestiones domésticas. Quizás por ello, acentúan sus diferencias de manera tan soez como absurda, para que nadie perciba que son perfectamente intercambiables.
(…) PSOE y PP están de acuerdo en casi todo.
(…) Las diferencias, ni son tantas ni tan dramáticas, y las más son de matiz.
(…) Francia será distinta en función de quién se alce con la victoria. Aquí los cambios serán inapreciables para el ciudadano medio. El debate entre izquierda y derecha es tan falso como sus promotores. Allí se hace política; aquí se produce ruido. Nos pasa un poco como en Italia: aguantamos lo que nos echen y encima, según parece, hasta nos va très bien.
Escrito por Natxo
Escrito por Natxo
Escrito por Natxo